La historia de la casa

Debido a los numerosos terremotos y al constante cambio de la ciudad, se sabe poco sobre la historia del lugar. En cualquier caso, nos encontramos en lo que fue un promontorio fortificado del acantilado, bañado por el mar hasta 1834. Como parte de la fortaleza de la Concepción, dominaba el puerto.

Según los relatos de los antiguos residentes, la casa actual se construyó sobre las ruinas de un monasterio jesuita.

Hay muchas historias sobre tesoros ocultos y espíritus errantes.
En 1945, la casa actual se construyó como vivienda de una familia adinerada que celebraba aquí recepciones y fiestas.

Otros dos propietarios pasaron aquí largas temporadas de su vida.
En 2016 nos enamoramos de este lugar a primera vista y tuvimos la oportunidad única de adquirir esta joya.

Se dice que estamos sobre las ruinas del Fuerte Concepción.

Es muy difícil seguir los caminos históricos cuando muchos factores ambientales, como los terremotos y los incendios, destruyen los archivos y también a veces los cerros.

¡Qué sorpresa al plantar el jardín! Mientras desenterrabamos  las rosas, ¡una bala de cañón salió rodando de la tierra!
¿Es un vestigio del bombardeo de Sir Francis Drake, el corsario inglés que llegó a la bahía?

Cuando llegamos por primera vez a esta casa, nos contaron las terribles historias de la «Cueva del Chivato», la «Cueva del Diablo», donde innumerables ciudadanos intachables fueron robados y asesinados.

¿Existe realmente o es sólo un mito?
Descubrimos que nuestra casa se encuentra en el acantilado donde se esconde la entrada a la misteriosa cueva.

El antiguo propietario de la casa nos habló de su infancia y de las emocionantes experiencias vividas en esta cueva. Un día su padre se dio cuenta de las peligrosas aventuras de los niños y cerró la entrada de la cueva.

Sólo las historias perduraron, al igual que la placa conmemorativa que aún permanece al pie de la escalera del puerto.