Valparaíso

Un lugar de locos, extravagante, colorido, poético, ruinoso, un poco caótico, pero también muy encantador.

Valpo, que fue el centro comercial de toda la costa del Pacífico en el siglo XIX, cayó en un letargo en el siglo XX. Se está recuperando lentamente de este sueño. Hoy atrae a innumerables turistas, jóvenes y mayores.

La división de la ciudad es claramente visible en el mapa. El puerto y la parte baja de la ciudad, una vez edificada y arrancada del mar, con magníficos edificios de la marina, bancos y edificios administrativos. Por encima de ella brillan los innumerables cerros, en las que retozan las viviendas de las más diversas naciones.

En el corazón de estos cerros se encuentran el Cerro Alegre (antiguamente habitado por las clases altas británicas) y el Cerro Concepción, de raíces alemanas. Ambos cerros son considerados Patrimonio Mundial de la UNESCO. (donde se encuentra nuestro hotel AYCA LA FLORA.)


Ascensor con personalidad

Te sientes como si estuvieras en un ascensor de la época de 1900. Una experiencia para todos los sentidos, ¡y definitivamente vale la pena una aventura!

Aunque antes había más de 30 ascensores que conectaban la ciudad baja con las zonas residenciales de los cerros, hoy en día siguen funcionando unos 7. La UNESCO los incluyó en la lista del Patrimonio Mundial en 2003. Actualmente, algunos de ellos están siendo restaurados.


Paseo panorámico en barco

¿Dónde se puede contar los 34 cerros de Valparaíso mejor que desde el mar? Te transportas en el tiempo, cuando todos los barcos que se dirigían a la costa oeste de América paraban aquí. Todavía hoy Valpo es el mayor puerto de Chile y base naval de la marina chilena. (Por cierto - también se puede ver nuestro hotel AYCA LA FLORA desde el mar).


Poesía sobre los cerros

Se dice que el Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda poseía un carpintero personal. A lo largo de su vida, reconstruyó su casa con el poético nombre de «La Sebastiana», a veces con ideas muy idiosincrásicas. Incluso hoy, 50 años después de su muerte, se puede sentir esa atmósfera especial.


El arte callejero y el encanto de la bohemia

Déjate llevar por las calles. Cada rincón encierra una nueva sorpresa y, en cualquier caso, no es lo que uno espera. Lo único que necesitas es un mapa para encontrar el camino de vuelta.